Estos zapatos... mis zapatos... que este año me han acompañado en miles de aventuras...
Os acordais zapatos mios el día que os estrené? Nada más poneros supe que el comienzo de nuestra amistad sería duro y doloroso.. pero a la vez precioso... me sentía importante con vosotros, en las nubes diría yo... recuerdo que os compré muy lejos de casa, os compré en Santurtzi, en el Pais Vasco, un fin de semana que me perdí por allí viendo a familiares y amigos.. os cruzasteis en mi vida sin planearlo... pero m enamorasteis.. me disteis buenas vibraciones... y no me equivoqué... creo que las mejores risas que he tenido ultimamente han sido en vuestra compañía....
Os estrené aquella noche que salimos a cenar con los del trabajo... todos se fijaron en vosotros... no se si fue por lo bonitos que sois o por el hecho de que me dabais cierta altura imprevista por todos jajajaa....
La cena transcurrió bien, temiendo un futuro rifi rafe con vosotros una vez levantaramos el culo de la silla.. fue hora de irse de fiesta... y os portasteis como unos campeones.. bailé, salté, incluso fuimos a desayunar a un bar donde no pudimos sentarnos... no voy a decir que fuera la noche en la que iba con los zapatos más cómodos pero no fué tan cruel como imaginaba que sería.... eso sí cuando llegué a casa y puse los pies descalzos en el suelo... sentí alivio jajaja... pero valió la pena.....
No dudé en poneros más veces... como aquella en la que supuestamente ibamos de fiesta y terminamos en un parque todos jugando al escondite y echandonos unas risas...
Han sido todo momentos muy especiales.... supongo que vosotros... zapatos mios no lo vereis igual... ya que siempre estabais por los suelos, pegados a mis pies, recibiendo algun pisoton que otro...
Queridos zapatos.. ha sido un placer teneros a mis pies!!
« Una locura más!!! | Inicio | Confesión »
1 comentario
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Una locura más!!! | Inicio | Confesión »
Gran valor el vuestro al adolecer de relajación a vuestros pies cuando andais con esos tacones. Cierto es que a los hombres nos atraen ese tipo de cosas, pero también es cierto que los pies sufren barbaramente.
Ahora, como siempre suelo decir (dicho viejo por supuesto): "Sarna con gusto, no pica".
Un saludo